viernes, 12 de agosto de 2016

Científicos descubrieron por qué las personas inteligentes no se enamoran tan fácil



El amor es algo que es muy difícil de explicar. una reflexión muy interesante que te ayudará a ver las cosas acostumbradas desde otra perspectiva.

¿Por qué las personas inteligentes batallan para conocer a su media naranja?

1. Analizan los sentimientos, tanto propios como ajenos

Las personas inteligentes saben reunir información y sacar conclusiones. Y esta habilidad les juega una mala broma, pues son más propensos a «huir» de la relación en cuanto se presentan las primeras señales de problemas. ¿Malos entendidos, discusiones? No somos uno para el otro, adiós.

2. Necesitan más tiempo para abrirse

El cerebro no deja de trabajar jamás sacando a la superficie todos los detalles y motivos posibles del por qué todo puede salir mal. Como resultado, a las personas inteligentes se les hace difícil abrirse con los demás, saben y entienden que cualquier relación es un riesgo. Por eso muchas veces lucen frías y reservadas aunque en realidad, no es así.

3. Confían en su experiencia anterior

Otra trampa en la que caen las personas inteligentes. Lo que haya destruido su relación anterior no necesariamente aniquilará la relación actual, sin embargo, les resulta difícil entenderlo. Recuerdan bien la dolorosa experiencia de separación en el pasado y proyectan su experiencia anterior a las personas que están a su lado en este momento.

4. La soledad es su elección consciente

Sí, así es. Las personas inteligentes se dan cuenta de que es mejor y más cómodo estar solo que «mal acompañado». Es su elección bien pensada y totalmente consciente. En la mayoría de los casos estas personas no están solas debido a las circunstancias sino porque eso es lo que quieren y se sienten excelente en soledad.

fuente: genial.guru

viernes, 1 de julio de 2016

Este museo de arte en 3D te permite ser parte de sus cuadro

A la mayoría de los museos no les gusta que sus visitantes hagan fotos, algunos incluso te cobran por ese privilegio. Pero no es el caso en el museo de Art in Island de Manila, Filipinas. Aquí, se anima a los visitantes a interactuar y divertirse con las obras de arte, haciendo tantas fotos como quieran.El museo está lleno de cuadros únicos que, fotografiados desde el ángulo correcto, crean ilusiones ópticas, haciéndote parecer por ejemplo, que estás saliendo del cuadro o siendo atacado por él.













fuente: taringa.net

miércoles, 15 de junio de 2016

La nueva fórmula matemática de la felicidad


Hace un par de años, investigadores del University College de Londres desarrollaron una ecuación matemática para medir la felicidad que destacaba la importancia de las expectativas. El mismo equipo ha actualizado la fórmula con un nuevo factor. Según explican, nuestra felicidad no depende solo de lo que nos pasa, sino también de cómo les va a los demás. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero por lo visto no podemos evitarlas. E introducen dos sentimientos muy humanos: la culpa y la envidia.

El estudio, publicado en Nature Communications, encontró que la desigualdad reduce la felicidad en promedio. Este fue el caso si a una persona le iba mejor o peor que a otra que acababa de conocer. En el experimento, los sujetos jugaban apuestas para intentar ganar dinero y eran testigos de si otra persona ganaba o perdía las mismas apuestas. En promedio, cuando alguien ganaba una apuesta era más feliz si el otro también ganaba la misma apuesta que si perdía. Esta diferencia podría atribuirse a la culpa. Del mismo modo, cuando un individuo perdía una apuesta era más feliz si el otro también lo hacía, una diferencia que podría atribuirse a la envidia.

“Nuestra ecuación puede predecir con exactitud cómo la felicidad de la gente se basa no sólo en lo que les sucede, sino también en lo que les ocurre a las personas de su entorno”, explica uno de los coautores principales del estudio, Robb Rutledge, del Instituto de Neurología de UCL. “En promedio, somos menos felices si otros consiguen más o menos que nosotros, pero esto varía mucho de una persona a otra. Curiosamente, la ecuación nos permite predecir lo generoso que será un individuo cuando se le pregunta cómo le gustaría dividir una pequeña cantidad de dinero con otra persona. Sobre la base de cómo la desigualdad afecta exactamente a su felicidad, podemos predecir qué individuos serán altruistas”.

¿Cuánto dinero vas a dar?

Para el estudio, 47 voluntarios que no se conocían entre sí completaron varias tareas en grupos pequeños. En una tarea, se les preguntó cómo les gustaría dividir de forma anónima una pequeña cantidad de dinero con otra persona que acababan de conocer. En otra tarea, jugaron apuestas monetarias que podrían ganar o perder, y se les dijo que iban a ver lo que otra persona recibía de la misma apuesta. De esta manera, los sujetos podían obtener el mismo o diferente resultado que el compañero, a veces más y a veces menos. A lo largo de este experimento, se preguntó a los participantes sobre lo felices que se sentían a intervalos regulares.

Los resultados mostraron que la generosidad de la gente no dependía de cómo o quién era el compañero. Esto sugiere que las personas estaban actuando de acuerdo con rasgos de personalidad estables en lugar de sentimientos específicos sobre otro jugador. En promedio, las personas cuya felicidad se vio más afectada por conseguir más que otros, algo que podría estar relacionado con la culpa, daban el 30 por ciento del dinero. Las que se sentían más afectadas por conseguir menos que los demás, algo que podría relacionarse con la envidia, dieron sólo el 10 por ciento.

Trastorno límite de la personalidad

“Nuestros resultados sugieren que la generosidad hacia los extraños describe cómo nuestra felicidad se ve afectada por las desigualdades que experimentamos en nuestra vida diaria”, dice Archy de Berker, del Instituto de Neurología de UCL y coautor principal del estudio. “Las personas que dieron la mitad de su dinero cuando tuvieron la oportunidad no mostraron envidia cuando experimentaron desigualdad en una tarea diferente, pero mostraron mucha culpa. Por el contrario, los que mantuvieron todo el dinero para sí mismos no mostraron ningún signo de culpabilidad en la otra tarea, pero sí mucha envidia. Esta es la primera vez que la generosidad de la gente está directamente relacionada con cómo la desigualdad afecta a su felicidad”. A su juicio, los economistas han tenido dificultades para explicar por qué algunas personas son más generosas que otras, y estos experimentos ofrecen una explicación. “La tarea puede resultar una forma útil de medir la empatía, lo que podría arrojar luz sobre trastornos sociales como el trastorno límite de la personalidad. Tales métodos podrían ayudarnos a entender mejor ciertos aspectos de los trastornos sociales, como la indiferencia hacia el sufrimiento de los demás”, explica.

Fuente: abc.es

sábado, 14 de mayo de 2016

23 preguntas que Apple hace en sus entrevistas



Apple es reconocida por ser una de las empresas más desafiantes y emocionantes para las cuales trabajar, así que no debe sorprender que el proceso de selección sea muy complejo. Como Google y otras grandes empresas tecnológicas, Apple pregunta una combinación complicada en sus entrevistas de trabajo basadas en la experiencia laboral del postulante.

Revisé algunos de las publicaciones en Glassdoor, un sitio de reseñas laborales, para descubrir algunas de las preguntas más complejas que se les han hecho a los candidatos a puestos en la compañía de Steve Jobs

Algunas requieren resolver acertijos matemáticos complicados, mientras que otras parecen simples pero son lo suficientemente vagas para engañar.

1.“Dime algo que hayas hecho en la vida de lo que te sientas particularmente orgulloso”

2.“¿Cuáles han sido tus fracasos y cómo has aprendido de ellos?”

3.“Describe un problema interesante y cómo lo resolverías”.

4.“Explícale a un niño de ocho años cuáles son las funciones de un modem/router”

5.“¿Qué te trae por aquí?”

6.“Tienes 100 monedas acostadas sobre la mesa, cada una con un lado de cara y otro de cruz. Diez de ellas están sobre su cara y las otras 90 están sobre el lado opuesto. No puedes ver, sentir ni nada que te permita distinguir sobre qué lado están las monedas. Divídelas en dos pilas de manera que quede el mismo número de caras en cada montón”.

7.“¿Qué crees que querrás hacer dentro de cinco años?”

8. “¿Por qué te quieres unir a Apple y qué extrañarías de tu trabajo actual si la compañía te contratara?”

9. “Descríbete. ¿Qué te emociona?”

10. “¿Cómo probarías una tostadora?”

11. “Si te contratamos, ¿en qué te gustaría trabajar?”

12. “Hay tres cajas. Una tiene sólo manzanas, la otra tiene naranjas y la última tiene ambas frutas. Las cajas fueron etiquetadas incorrectamente de manera que ningún letrero indica de manera correcta qué tiene cada contenedor. Abriendo sólo una caja, y sin ver qué tiene en su interior, sacas una fruta. ¿Cómo puedes etiquetar las cajas inmediatamente y de manera correcta con sólo mirar a la fruta?”

13. “¿Alguna vez has discutido la decisión de un manager y cómo lo manejaste? Da un ejemplo específico y explica cómo solucionaste el desacuerdo, cuál fue el resultado final y cómo ese individuo te describiría actualmente”. 

14. “¿Por qué deberíamos contratarte?”

15. “¿Eres creativo? Dinos algo creativo en lo que estés pensando.

16. “Describe una experiencia que te haya hecho más humilde”.

17. “¿Qué es más importante, solucionar el problema de un cliente o crear una buena experiencia de servicio”.

18. “Pareces ser una persona positiva, ¿qué tipo de cosas pueden deprimirte?”

19. “Muéstrame cómo le mostrarías a un cliente que estás dispuesto a ayudarlo usando sólo tu voz”.

20. “Imagina que tienes una aplicación de iTunes que baja imágenes que pierden validez con el tiempo. ¿Qué estrategia usarías para descartar las imágenes que se han acumulado?”

22. “En los últimos cuatro años, ¿cuál ha sido tu peor día y cuál el mejor?”

23. “¿Cuántos niños nacen cada día?”

fuente: https://aldovegaa.wordpress.com

lunes, 25 de abril de 2016

Cómo abrir una botella de vino sin sacacorchos

Imagina una tarde perfecta, tranquila y serena de fin de semana. Todas las preocupaciones quedaron atrás, los pensamientos del trabajo poco a poco se dispersan, tu media naranja está a tu lado y decides tener una tarde romántica. Compras una botella de vino y... de pronto toda la perfección se arruina con la ausencia de un sacacorchos.
cómo salvar tu tarde sin que tengas que dañar tus dientes. Y todo lo que necesitarás son básicamente los objetos que sueles tener a la mano.

Tornillo y pinzas


  • Busca un tornillo y unas pinzas. Cuanto más amplia sea la rosca del tornillo, mejor.
  • Enrosca el tornillo en el corcho dejando aproximadamente un centímetro y medio del tornillo afuera.
  • Saca el tornillo usando las pinzas, el corcho saldrá también. En lugar de las pinzas puedes usar el sacaclavos (la parte de atrás de un martillo).

Navaja


  • Usa una navaja o un cuchillo para las verduras. La navaja debe caber en la boca de la botella (ser del mismo diámetro). Algunos recomiendan usar cuchillos de hoja de sierra.
  • Moviendo con cuidado el cuchillo hacia adelante y hacia atrás, presiónalo suavemente y clava su punta en el corcho.
  • Clavando el cuchillo completamente, gíralo a la izquierda y a la derecha, sacando poco a poco el corcho del envase hasta que salga por completo.
Precaución: si clavaste el cuchillo de un lado (no en el medio), para sacar el corcho, presiona lenta y suavemente el punto de apoyo (las orillas de la boca de la botella se romperán fácilmente).

Alambre y pinzas


  • Toma un pedazo de alambre de acero (por ejemplo, un gancho de alambre) y estíralo.
  • Usando unas pizas, dobla el último centímetro del alambre en un ángulo de 30 grados, haciéndolo parecer un anzuelo de pezca.
  • Empuja el alambre hacia adentro por la orilla del corcho hasta que el gancho quede por debajo del nivel del corcho.
  • Voltea el alambre a 90 grados para que el gancho quede justo debajo del corcho apuntándolo. Saca el corcho del envase.
Precaución: considera ponerte guantes porque puedes lastimarte las manos.

Broches para papel y bolígrafo


  • Toma 2 clips y un bolígrafo. Endereza parcialmente los broches, dejando intactos los extremos en forma de U.
  • Introduce uno de los extremos en U entre el corcho y el vidrio, aprovechando el otro extremo para empujar, hasta que el extremo introducido pase por debajo del corcho.
  • Gira el clip 90º de manera que el gancho se clave en el corcho cuando tires.
  • Repite el procedimiento en el costado opuesto del corcho con el otro clip.
  • Endereza los clips y retuerce al tiempo sus extremos. Introduce un objeto adecuado (cuchara, cuerpo del bolígrafo, lápiz, etc.) por debajo de los alambres retorcidos.
  • Empuña el objeto de manera que el alambre quede entre los dedos medio y anular y tira lentamente hasta sacar el corcho.

Tornillo y un soporte de mazorca


  • Utiliza un tornillo y un soporte de mazorca. Con este método sustituyes la pinza con el soporte de mazorca creando una especie de sacacorchos en forma de T. El tornillo en posición vertical «l» y el soporte de mazorca en posición horizontal «——».
  • Asegúrate de que el soporte de mazorca sea más delgado que el extremo plano de un tornillo con rosca pequeño a mediano.
  • Gira suavemente el tornillo al menos a 3/4 o del camino a través del corcho.
  • Pon el soporte de mazorca donde las púas estén agarrando el tornillo (el tornillo debe estar en el medio).
  • Pon el dedo índice y medio en las puntas y mango respectivamente, y tira hacia arriba.

Cuchillo y marcador


  • Este método consiste en empujar el corcho hacia adentro de la botella.
  • Atraviesa el corcho con algo filoso. Esto reducirá la presión dentro de la botella cuando le empujes el corcho hacia adentro.
  • Pon la botella sobre el piso u otra superficie firme.
  • Empuja el corcho hacia abajo usando un palo, un marcador, un mechero u otro objeto que sea del mismo grosor.
Precaución: no apuntes la botella a la gente en caso de que el vino salpique.

Martillo y clavos


  • Consigue de 3 a 5 clavos, un martillo y una mano hábil. Idealmente, querrás la uña del martillo para llegar justo a la parte inferior del corcho.
  • Clava cuidadosamente los clavos en una línea, bien cerca uno del otro.
  • Utiliza la uña del martillo, empleando el pulgar como punto de apoyo.
  • Tirando de los clavos retira el corcho.
Precaución: Si al principio el corcho no sale, inserta los clavos de nuevo en una línea perpendicular desde la línea original y vuelve a intentarlo.

Cuando el vino al fin esté destapado...

Solo te falta servirlo en copas y disfrutar del descanso. 
fuente: genial.guru